jueves, 8 de marzo de 2012

TEOLOGÍA ESPIRITUAL
Después de estas reflexiones acerca de la cuaresma vamos a adentrarnos en temas acerca de la reflexión interior en la que el hombre va dando respuesta a este llamado que Dios hace a cada uno de nosotros. El presente trabajo engloba distintas reflexiones acerca del acompañamiento espiritual y del dejarse acompañar, teniendo presente cuales son los distintos campos en los que como seres humanos nos vemos envueltos y con ello necesitados de conocernos y de conocer lo que va afectando nuestra persona en lo que respecta al interior.

También encontraremos ejemplos de vida que irán marcando el camino necesario, mediante el cual podemos ir respondiendo a las dificultades con una visión de que son meras oportunidades de crecimiento y no como problemas que sólo dañan y no permiten un verdadero avance en este proceso de perfección, para ello es necesario un buen discernimiento en lo que compete a la vida en el espíritu.

            La primera parte nos muestra a través de algunos personajes bíblicos y del mismo Jesús como se ha de ir formando en el camino de la vida el interior. Después en este mismo apartado encontramos elementos que van marcando actitudes concretas en lo que corresponde al hombre, estas actitudes ayudan a reflejar la experiencia que se va teniendo de Dios y con ello se muestra la verdadera adquisición y crecimiento de una espiritualidad bien formada.

La segunda parte nos ayuda a identificar todo aquello que va afectando nuestra respuesta en la vida, y nos abre el entendimiento al conocimiento de los distintos misterios que el cristiano enfrenta continuamente, pero que cuando no tiene conocimiento o tiene un espíritu débil no sabe cómo enfrentarlos y ello provoca que no se aprenda ni vea como puede primeramente dejarse acompañar, por lo tanto si en su preparación tiene como responsabilidad el acompañar, solo va a dañar y entorpecer el camino de otros por su no experiencia y su no conocimiento.

Por último encontraremos algunas características necesarias que ha de tener quien acompaña y promueve la vida espiritual y con ello descubriremos la importancia de ir adquiriendo un verdadero discernimiento de lo que necesitamos aprender mediante una solida formación académica y una experiencia plena de la vida, lo que nos lleva a una mística y una ascesis necesaria para así poder recibir primeramente lo esencial e identificar la forma en cómo hemos de actuar ante lo que se va presentando, favoreciendo y no entorpeciendo el camino de la vida interior.

No hay comentarios:

Publicar un comentario