En los
Evangelios, encontramos algunos relatos de donde emanan reflexiones sobre la
misión de Jesús: servir, evangelizar, sanar, liberar, consolar y con gran amor.
Veamos entonces basados específicamente en el evangelio según san Juan algunos
elementos del ministerio de Jesús.
El único interés
de Jesús es servir a sus ovejas, no
servirse de ellas, “Más yo en medio de ustedes estoy como el que sirve” Lc
22,27[2],
compasión y misericordia. Por tanto el servir
con amor, alegría, con prontitud y con delicadeza es una caracteriza
fundamental en todo buen pastor.
Jesús vino a
servir a todos los necesitados en su alma o cuerpo sanándolos y liberándolos
del mal, éstas son otras características de su ministerio.[3]
Una de las tareas
importantísimas es conducir a las ovejas por caminos seguros, protegerlas
contra todo posible daño, liberarlas de cualquier peligro, sacarlas del
atolladero y curar sus heridas. En Jesús encontramos todo eso, Él es misericordia y compasión en
persona; es una transparencia de la misericordia divina. Es el buen pastor que
busca la oveja, no descansa hasta encontrarla y cuando lo hace se llena de
gozo.[4]
Jesús: Pastor celeste que intercede en el cielo por
sus ovejas,
es pastor de los pastores, es nuestro pastor y guardián, que desde el cielo
intercede constantemente por nosotros (Hb 7,21).
[1] Cfr. VALADEZ Fuentes Salvador, Espiritualidad pastoral, ASE, México
D. F. 2003, 90-91.
[2] Citas que nos hablan del servicio de Jesús entre nosotros los
hombres e invitaciones concretas a vivir el servicio: Mc 10,43-45, Jn 13,13-15
etc.
[3] Libera y sana de enfermedades: (Lc,4,39-40) del pecado (Lc 5,20)
del demonio (Lc 4,33-37) de la incredulidad (Lc 5,5) del apego a los bienes
terrenos (Lc (5,11) del fundamentalismo de la ley (Lc 5,13) de la muerte,
ignorancia religiosa, discriminación femenina, de angustia por haber pecado,
etc.
[4] Cfr. Lc 15,4-7
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