XI.- El proyecto personal de vida
El
proyecto personal de vida, no consiste en hacer una lista de buenos propósitos,
sino en una toma de decisiones bien implementada, en orden a mejorar nuestra
vida de manera permanente gradual y progresiva. En él se plasman de manera
clara y concisa nuestras opciones vitales y nuestros ideales y metas así como
el itinerario a seguir:
Tres
condiciones esenciales determinan la calidad de un proyecto:
1. La autonomía: tomar la vida en las propias manos para vivir la propia libertad
2. La autenticidad: Capacidad de adentrarse en un proceso de conocimiento, reconocimiento y
aceptación personal.
3. El discernimiento: capacidad de abrirse a la acción del Espíritu Santo, único capaz de
iluminar el fondo del corazón.
Aspectos
a tener en cuenta
·
El proyecto depende de un discernimiento integral, que
parte de la realidad personal en una situación concreta y abarca toda la vida
personal.
·
Centrarnos y unificarnos en los valores fundamentales
·
Expresar con la mayor claridad y precisión posible, las
perspectivas y metas, así como los modos de acción y los tiempos.
Formula
básica para lograr una meta deseada
¿Cuál ha sido el secreto que llevó al
triunfo a los grandes personajes de la historia? He aquí la fórmula que todos
practicaron:
1. Dirigir el pensamiento hacia una meta fija que se desea conseguir.
2. Elaborar un plan para lograr conseguir una meta.
3. Desarrollar un sincero deseo de realizar aquello que se quiere conseguir.
4. Adquirir una confianza grande en la ayuda de Dios y en sí mismo.
5. Dedicarse a una acción tenaz e incansable para lograr la meta que se busca
conseguir.
El plan o proyecto personal de vida
puede elaborarse desde diversos enfoques. Estos podrían ser algunos:
1. A partir de las diversas relaciones o roles (relación con Dios, compañeros
de trabajo, fieles, familiares, amigos).
2. Desde
la propia vocación especifica
3. Desde las dimensiones fundamentales de mi vida (humana, intelectual,
Espiritual).


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