viernes, 16 de marzo de 2012


VI.- Jesús es el Buen Pastor que ama a sus ovejas y da la vida por ellas.
En diversos momentos podemos referirnos al Señor Jesús con características muy especiales, porque ciertamente el Señor Jesús es muy especial en la vida del creyente, porque en Él está toda la esencia del cristianismo. Una característica especial que  Jesús tenía para con sus fieles era un Señor protector de sus ovejas, donde está al cuidado y al tanto de lo que les sucede, y todavía más trascendente, da su vida para que sus ovejas tengan vida y la tengan en abundancia, me refiero concretamente a Jesús el Buen Pastor.
Escuchamos la cita bíblica (cf. Jn 10,1-18. 24-30), sabemos las características, pero en diversas ocasiones no logramos reflexionar sobre la misión única y especial del pastoreo de Jesús, el cual consiste en dar y hacer amor. Tanto ama que da su vida y esto es una gran manifestación  del compromiso valioso que tiene hacia nosotros, grande prueba de amor entregando libre y voluntariamente su vida por nosotros.  A imagen de Jesús, todo agente de pastoral está llamado a esta vocación, hacer entrega de sí mismo, en el servicio que realiza, por el amor, porque quien no está dispuesto a realizar un sentido trascendente de amor, no será apto ni dará frutos en el ministerio pastoral.  Por lo tanto, es de gran importancia reflexionar sobre el posible servicio que se ofrecerá a una comunidad, porque desde un principio puedo saber, claro teniendo fe en el Señor, qué frutos obtendremos en el trabajo pastoral, o si simplemente lo realizo como un logro personal, ésta es una de las muchas tentaciones que se nos pueden presentar en el camino del servicio y de la entrega en el Señor.
Una característica esencial de Jesús el Buen Pastor es que conoce a sus ovejas. Así en esa interacción con la comunidad no sólo da su vida, sino que sabe por quién la da; y esta vida la transmite en nuestra existencia por medio de sus palabras, con sus hechos y claro, con su persona misma. Esta también es una misión de gran valor del agente de pastoral: comunicar vida, vida de Dios.
Jesús continuamente comparte vida por medio de la Buena Nueva, por medio del Evangelio lo cual no sólo lo transmite no sólo con su persona, sino con  todo su ser. Ante este ejemplo vivo de Jesús, el agente está llamado a ser “evangelio viviente”, para ofrecer al mundo una luz y que esta misma la sepa compartir con su propia vida.
El Buen Pastor que con gran interés y amor se dedica a su rebaño, enseña y educa a sus ovejas; y estas lo oyen, le obedecen y aprenden de él. Los agentes tienen un espacio para tener una formación viable, que les permita darse totalmente por sus hermanos y esto mismo deben de transmitirlo a la comunidad, una misión de donación de sí mismo sin límites, donde en esa entrega les permita saber un poco más en lo que consiste ser un Buen Pastor, quién da la vida por sus hermanos.

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